“DOLARTODAY ME ROBÓ LAS UTILIDADES”: ARTÍCULO QUE REVIENTA LAS REDES

Los pataleos y malcriadeces son algo cotidiano del ser burgués. En su constante conflicto causado por su ideología individualista lo lleva a estar en su constante búsqueda de torcerle el brazo a la realidad, que siempre le va a ser esquiva, puesto que no puede sustentarse por los constantes deseos voraces del señorito o señoritos oligarcas. Es decir, si se inventan un sistema de explotación donde te haces más rico explotando a los pendejos, no se arrechen con los pendejos si un día les dicen basta y los mandan a freir mono. Pero aún así se arrechan.

Esa arrechera es ahora una explosión constante en contra de los pendejos de otrora. No voy a hablar de la guerra psicológica y de la zozobra en la que me tienen desde el año 2001 diciéndome que Chávez se va mañana, que el país se hunde, que si los bombillos cubanos, etc. Voy a hablar de mi bolsillo, que al igual que el de ustedes, también está golpeado por el efecto de “torcernos el brazo”.

¿De dónde viene la riqueza?

La única forma que la clase trabajadora tiene para acumular riqueza, es a través del ahorro que le proporciona sus ingresos provenientes de sus esfuerzos. Es decir, que si lo llevamos al plano representativo: Riqueza = Trabajo. Esto lo explicó hace mucho Marx y no hay que saber de física nuclear para entenderlo.

Sin embargo, las lumbreras que inventaron las recetas del capitalismo, que no es más que la justificación del enriquecimiento exponencial de una clase rica, sobre la explotación y empobrecimiento exponencial de una clase más pobre, nos dicen que sólo el acceso preferencial a un recurso, a un conocimiento o a un poder, o a la riqueza misma, genera más riqueza. En el plano representativo esto quedaría un poco más complejo: Riqueza = Riqueza / Privilegio = Riqueza <-> Riqueza = Privilegio / Trabajo = Pendejo. Sino que no los diga el actor Cristof Waltz en su encarnación como “respetado hombre de negocios”:

Aclarado ya como se basan actualmente las reglas para generar riqueza, voy a seguir hablando del grupito burguésque dadas sus condiciones de acceso a la Riqueza, me dice que mi trabajo vale cada día menos de acuerdo a sus reglas.

Ese grupito burgués, es el mismo que tuvo un acceso preferencial a grandes candidades de divisas en aras de la frase escuálida de “(EPA, Excelsior Gama, Polar, Movistar) construye un país” y que nuestro gobierno cayó en el engaño.

La necesidad voráz de billetes verdes extranjeros, siempre se iba justificando con “la caída de la producción”, “la escasez” y muchas veces se amenazaba escondiendo los productos básicos, como era de costumbre en los años electorales (ergo, todos los años). La respuesta del gobierno fue siempre no confrontar y entregar más divisas.

Así fue como fuimos alimentando al parásito que hoy carcome nuestras condiciones reales de existencia. No les bastó con llenar sus arcas en Panamá y Miami, colonizando estas dos ciudades con la cultura de la prostitución económica, el dinero fácil y el ritual del bellocino de oro del “compra a 10 y vende a 1.000”; sino que volvieron a mirar hacia nuestra Patria escupiendo su cultura arravalera, que aparte del regetón y la imitación barata de la bachata, nos sembraron el valor paralelo del cambio de nuestra moneda.

Es decir, ese grupito que nunca pegó un clavo, que nunca sembró un grano de maíz, que nunca transformó una materia prima, es decir, que nunca trabajó para obtener ni un centavo de dólar, es el mismo gremio que comenzó a decir que el valor de nuestra moneda, no es el que fija el Estado (quien genera las divisas), sino ellos. De un día para otro dijeron, no que eran más ricos, sino que nosotros éramos más pobres. Y lo peor es que una parte de esas personas señaladas como “más pobres”, le creyeron y adaptaron su cultura económica a ese decreto.

“Ese valor del bolívar es irreal”, “anda a buscar un dólar para ver si te lo dan”, “Aquí lo que manda es el dólar”, “Es que no hay medicinas porque no le han dado dólares”, eran las frases que repetía el dueño de un kiosco, que se creía más acaudalado que Donald Trump y cuyo ringtone del teléfono decía algo así como “cachorra, perra, te haré el amor, el sexo, la playa, la rumba”.

La estafa aceptada de dolar today

Lo admirable de este grupito de burgueses, es que a pesar de ser parásitos que nunca hicieron nada en su vida, fue el haber ideado un aparato de reproducción ideológico tan efectivo como la página dolar today, donde una cuerda de güevones entran a diario para autoflagelarse y hacerse así más pobres cada día; porque aunque les quede 200 de aquellos dólares que pudieron raspar en 2013, su única forma actual de obtener riqueza es a través del trabajo y van a ser sólo remunerados en nuestra moneda nacional, la misma que ellos deprecian validando el decreto de los parásitos de Miami y Panamá.

Hasta aquí, el cuento es feo, muy feo, porque hablamos de unos bastardos que se enriquecen sin hacer nada por un lado, y una cuerda de pendejos mazoquistas por otro, que aspiran llear al nivel de “comodidad” de los otros, reproduciendo su tesis, sin tomar en cuenta que no  tienen el acceso a los recursos que los primeros. Pero eso no es lo peor, lo peor es que los bastardos quieren irrumpir también en el orden socio-político, pasándose por el forro el orden democrático instituido por el acuerdo social, consagrado en una Constitución.

En otras palabras, estos bastardos, parásitos burgueses, que nunca hicieron nada para vivir como jeques en Miami y Panamá (algunos en Caracas, Pto. La Cruz y Maracaibo), ahora quieren establecer un nuevo orden político en el País en el que, importante recalcar, nunca trabajaron o se esforzaron. Para imponer este orden se valen de un medio de comunicación que ya no sólo te dice que tan pobre eres, sino que te dice cómo debes ser gorbernado: “Eso de la guerra económica es un invento de Maduro”, me dijo el pendejo Kiosquero que lo leyó en dolar today, luego de revisar la página para ver en cuánto va a vender unas conservas de plátano que hizo su mamá de 80 años en su casa de La Pastora.

Para él, el plátano que se siembra y crece vía Magdaleno, el azúcar proveniente de la caña de Oriente y el trabajo de la vieja Petrica, dependen directamente de una moneda extranjera cuyo valor no es referido ni por quienes lo imprimen en la reserva federal en los EEUU, sino por un grupito de parásitos en Miami. A mi pana el kiosquero le resbalan las máximas de la economía marxista, simthsoniana o keynesiana, a él lo que le importa es saber en cómo o mejor dicho, en cuánto va a joder a su prójimo, porque según él “no voy a perder”, sin saber que está contribuyendo a destruir la única manera posible que él tiene de acumular riqueza: el ahorro en bolívares que se ganó a partir de su trabajo (o el de Petrica).

Luego que mi pana el kiosquero, naturalizara y reprodujera la estructuración económica de aquellos parásitos de Miami, le ha tocado enfrentar las consecuencias: Su trabajo no vale, puesto que sus ingresos son en bolívares y al estar esta moneda depreciada por un acuerdo social intrínseco, gana mucho menos cada día en ese paradigma. Es decir, que cada día que pasa él no puede consumir las mercancías a las que estaba acostumbrado acceder, porque como él, hay un panadero, hay un carnicero, hay un distribuidor de alimentos, hay un juguetero y hay una cantidad enorme de gente que hace lo mismo que él y que como él, están expuestas a las mismas consecuencias que trae la validación de este paradigma económico ideado en Miami.

Sin embargo, los más admirable de los parásitos de Miami, es que ellos a parte de lograr esa tara económica, también aprendieron a canalizar las consecuencias del desastre causado. Tal perritos de Plavov, quienes acuden a dolar today para autoflagelarse económicamente, también quedaron expuestos a un aparataje mediático que les dice que el responsable de que ellos no puedan tener el mismo nivel de consumo de otrora, que el responsable de la depreciación de la moneda que ellos deprecian todos los días, y que el responsable de todas sus calamidades, es el Gobierno Bolivariano, es más, eso es muy poco, los responsables tienen que ser todos los “malditos chavistas”.

Esa última cita le pertenece a uno de los titulares difundidos por el referido medio y aceptado y naturalizado por aquellos que también naturalizaron el decreto económico que los hizo más pobres. Es decir, así como naturalizaron la estafa, los dolar today beliebers también naturalizaron la violencia y el odio de los parásitos de Miami. Si Goebbles tuviera alma, hubiese resucitado para aplaudir a estos tipos, sin duda supieron como allanar la naturaleza más básica y primitiva de un grupo de humanos.

La tara económica y la tara psicológica: dos pájaros de un tiro

La ignorancia fue lo que naturalizó los genocidios ocurridos en Salem y en la Alemania nazi. Para un poblador de Massachusetts del siglo XV, era normal que se quemara a un ser humano porque un reducido grupo inquisidor lo consideraba “brujo o bruja”, así como era normal para un nazi que un judío o comunista fuera fusilado. Todo esto, porque entre su percepción y la realidad existía un abismo de ignorancia, que llevaba a un individuo a acomodarse a la estructura de pensamiento dominante, para poder sobrevivir en el entorno. Así que, con la ignorancia de por medio, se podía acceder a los sentimientos primitivos de la esperanza y el miedo de las masas.

En nuestro caso, el éxito de dolar today se basa en la ignorancia que existe en parte de la población acerca de los procesos económicos, para proponer una esperanza de lucro fácil, a través del diferencial cambiario y la especulación con las mercancías, claro está, escondiendo las consecuencias a las que puede llevar una estructura especulativa en el mercado.

Por otro lado, también existe la inoculación del miedo, que en nuestro caso venezolano no es algo nuevo por todo lo que hemos padecido desde que se declaró la guerra a la Revolución y al Pueblo en 2002, pero esta vez es mucho más estilizado, mucho más íntimo, mucho más frecuente y mucho más impune, puesto que no hay ninguna medida legal que pueda sancionar a un medio que emite desde EEUU.

Otra cosa que tiene a favor dolar today, es la explotación de la cultura globalizada de consumo, que ha llevado a las personas a tener una ideología individualista, que consiste en hacer pensar a cada individuo que es el centro del universo, interconectado con el mundo a través de la realidad virtual que ofrece el márketing: Es decir, la aspiración de vida de tener una mansión, una casa en playa, la camioneta, el iphone, el yate, las tetas de silicón, el regetón, la coca-cola, el viagra y la caja de corn flakes -si no vean una película o novela, a ver si no aparecen al menos tres de estos elementos en menos de media hora-.

El hecho de no concretar alguna o ninguna de estas aspiraciones, va acumulando frustración, frustración que es aprovechada, controlada y exteriorizada por medios como dolar today.

Conozco una persona que es abogada y se fue demasiado del país, en busca de las aspiraciones que inculca el márketing. Debo aclarar que se fue a motus propio, presionada por su círculo social del “me iría demasiado”. Lo gracioso de este caso -no pude evitar reírme- es que el hecho que ella sea abogada y esté trabajando en el extrajero como cajera en una tienda es gracias a Chávez y a Maduro. Esto, lo reconozco, es por el efectivo aparato mediático que sabe muy bien redirigir las frustraciones causadas por el mismo sistema que él mismo propicia.

Por Jean Valjean

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